La Escapada

Alina sonríe dentro de la piscina mientras lanza agua hacia la cámara. Jugar con el agua de F. J. Pineda

F. J. Pineda venía de pasar unos días con Chloe, una estancia junto al mar recogida en la serie Un día de verano. Antes de abandonar la costa de Almería decidió acercarse a Carboneras para visitar a Alina.

 

No era un encuentro nuevo. Tiempo atrás, F. J. había llegado hasta ella mientras fotografiaba la antigua casa mediterránea en la que vivía. De aquel primer encuentro nació Casa Salobre, una serie en la que la casa y Alina terminaron siendo inseparables: las paredes encaladas, las puertas azules, el patio abierto al mar y la mujer que daba sentido a todas sus habitaciones.

 

Esta vez tampoco hizo falta ir lejos. Bastó con cerrar durante unos días la puerta azul de Casa Salobre y dejar atrás la rutina de sus habitaciones.

 

Alina preparó una bolsa pequeña y salió sin demasiados planes. Un hotel cercano al mar, una habitación desconocida, la piscina, una cerveza compartida y ese tiempo suspendido que aparece cuando nadie espera nada de nosotros. F. J. llevó la cámara, pero durante buena parte del día pareció olvidarse de ella.

 

Las fotografías fueron naciendo entre acciones sencillas: deshacer la bolsa, quitarse las sandalias, entrar en el agua, descansar junto a la ventana. Poco a poco, el espacio extraño dejó de serlo. Alina se movía por la habitación con la tranquilidad de quien ya no necesita protegerse de la mirada. Su cuerpo aparece sin urgencia ni artificio, como una parte más de esa intimidad construida lentamente entre ambos.

 

La escapada termina con el regreso a Casa Salobre. La bolsa queda junto a la puerta y Alina vuelve a cruzar el patio descalza, vestida únicamente con su camisón. En la azotea todavía queda algo de luz. El mar se extiende frente a ella, la ropa se mueve con el viento y la bolsa de la cámara descansa sobre el muro.

 

No hay despedida ni conclusión. Solo Alina mirando el Mediterráneo y F. J. permaneciendo detrás de la cámara.

 

A veces una escapada no sirve para huir, sino para regresar al mismo lugar siendo ligeramente distinto.


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