Modelo Eva Antúnez

Esta sesión fotográfica de F. J. Pineda recoge uno de esos encuentros que nacen de la confianza, la amistad y el paso natural del tiempo.

 

Eva Antúnez, hija de unos amigos muy queridos, llegó a la cámara casi como quien cumple una pequeña promesa familiar. Durante años, entre bromas y cariño, quedó dicho que F. J. Pineda no la fotografiaría hasta que cumpliera los dieciocho años y aprobara todas sus asignaturas. El tiempo pasó, Eva creció, cumplió su parte, y aquella broma terminó convirtiéndose en una sesión fotográfica.

 

Aunque Eva no se dedicó profesionalmente al mundo de la moda, mostró desde el primer momento una gran naturalidad ante la cámara. Seria, constante, atenta y con una presencia muy especial, supo habitar cada plano con una mezcla de juventud, elegancia y frescura.

 

La sesión se realizó en el Barrio de Santa Cruz, antiguo barrio de la judería sevillana, un escenario lleno de historia, calles estrechas, rincones luminosos y una belleza serena que acompañó perfectamente el espíritu de las imágenes.

 

Con el paso de los años, la vida llevó a Eva por otros caminos. Estudió, se formó, construyó su propia trayectoria y tomó otros rumbos personales y profesionales. Sin embargo, aquella sesión quedó como un recuerdo luminoso de una etapa, de una promesa cumplida y de una amistad que aún permanece.

 

Más que un trabajo de moda, estas fotografías son una pequeña memoria afectiva: el retrato de una joven ante la cámara, la complicidad de una familia cercana y la mirada de F. J. Pineda sobre un momento que ya pertenece al territorio íntimo de los recuerdos.

 

Ayudante de cámara: Delicias March

Haz clic aqui para ver el making-of

 


Llamar