Carboneras: sal, luz y memoria

Carboneras de F. J. Pineda playa de Carboneras Almería Carboneras de F. J. Pineda

Carboneras: sal, luz y memoria

 

Carboneras fue uno de esos lugares donde el viaje parece llegar despacio, como si el mar tuviera su propio reloj. Allí la luz no acaricia: cae con fuerza sobre las fachadas, sobre las rocas, sobre el agua limpia y sobre esa costa de Almería que conserva todavía algo áspero, verdadero, poco domesticado.

 

Mi paso por Carboneras fue también una forma de mirar el Mediterráneo desde otro lugar. No desde la postal amable, sino desde una belleza más seca, más desnuda, hecha de sal, viento, silencio y caminos que terminan frente al mar. En este reportaje quise recoger esa mezcla de pueblo costero, horizonte abierto y paisaje casi mineral, donde cada rincón parece guardar una historia sin necesidad de contarla del todo.

 

Carboneras aparece aquí como memoria de viaje, pero también como escenario interior. Un lugar donde la cámara se detiene en la luz, en las texturas, en la distancia azul, en la presencia del mar y en esa sensación de estar de paso, aunque algo de uno se quede allí para siempre.


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